Hoy cerré un ciclo que va más allá de los kilómetros acumulados. Con el Maratón CAF 2026 a la vuelta de la esquina este 8 de febrero, completé mi último entrenamiento de fondo: 31 kilómetros que supieron a nostalgia, esfuerzo y, sobre todo, a identidad. Correr esta distancia no es solo probar la resistencia de las piernas, es fortalecer el espíritu para lo que viene.
Lo más especial de este entrenamiento fue el escenario. Recorrí mis últimos kilómetros largos en mi tierra, Machiques de Perijá. Cada zancada bajo este sol y frente a nuestra imponente Sierra fue una despedida temporal de las rutas que me vieron crecer como corredor. Despedirme de Machiques con este fondo es mi manera de llevarme un pedazo de mi hogar en el corazón para cuando el cansancio apriete en las calles de Caracas.
Siento el cuerpo listo y la mente enfocada. Los 31 km de hoy son la prueba de que el trabajo está hecho. Ahora toca recuperar, confiar en el proceso y prepararme para representar a mi gente con orgullo. Caracas me espera, pero mis raíces se quedan aquí, dándome el impulso necesario para cruzar esa meta. ¡Nos vemos en el asfalto!