La línea de salida de la Media Maratón Hipereventos se sentía diferente, cargada de una mezcla de nerviosismo y una emoción inigualable. Era mi primera vez enfrentando la distancia de 21 kilómetros, y aunque había entrenado diligentemente con mis rutinas de resistencia y ejercicios funcionales, la incertidumbre siempre acompaña a lo desconocido. Sin embargo, en el momento que la señal de partida sonó, cada paso se convirtió en una afirmación de todo el esfuerzo invertido.
Desde el inicio, me enfoqué en mantener un ritmo constante, escuchando a mi cuerpo y disfrutando del ambiente vibrante que ofrecía la carrera. Recuerdo haber cruzado la marca de los 10 kilómetros sintiéndome fuerte, un contraste con el pequeño susto reciente donde Strava registró un 10K como 24K, pero esta vez, cada kilómetro era real y palpable. A medida que avanzaba, la energía de los espectadores y el espíritu de los demás corredores me impulsaban.
La recta final fue un estallido de sensaciones. Aceleré con lo que me quedaba, con la meta visible y el cronómetro en mente. Cruzar la línea fue una explosión de alegría y alivio. Mi tiempo oficial: 2:04:13. Un resultado excelente para mi primera media maratón, superando mis propias expectativas y confirmando que la preparación valió cada gota de sudor. Esta experiencia me ha dejado una huella imborrable y un deseo aún mayor de seguir explorando mis límites en el running.
Rumbo al Maratón CAF la Décima 2026