Una voz fundamental de la poesía venezolana, y diría que una relevante de la poesía de habla hispana, aunque poco conocida, es la de la poeta Enriqueta Arvelo Larriva, nacida el 22 de marzo de 1886 en un pueblo del llano venezolano llamado Barinitas, en una familia de gran patrimonio cultural. Su hermano, Alfredo Arvelo, fue un poeta prestigioso.
En ese pueblo vivió hasta una edad ya madura (se trasladó a Caracas en 1945), lo que le da a su poesía un universo referencial, un tono y un tempo muy particulares. Como diría la investigadora literaria Carmen Mannarino:
De Barinitas, pequeño pueblo de la provincia venezolana, heredó su afición por los contrastes, reflejo de lo que la tierra nativa presentó ante sus ojos: al frente la sabana soleada y anchurosa; a sus espaladas el piedemonte andino marcándole sus límites vitales; paisaje ancho, libre y contenido al mismo tiempo, como la vida misma de nuestra poeta (…)
Como veremos en los dos poemas que reproduzco y comento, su poesía tiene en los elementos de la tierra raigal sus principales motivos temáticos y sus imágenes nucleares, así como el tono íntimo y meditativo que puede dar la soledad, en un ritmo calmado y distendido como los espacios que pueblan su mirada y su alma.
Entre sus principales libros de poemas pueden mencionarse. Voz aislada (1939), El cristal nervioso (1941) , Mandato del canto (1957), estos últimos recibieron premios en su momento. En su obra se advierten las influencias de la poesía de los españoles Antonio Machado y de Juan Ramón Jiménez. Tuvo relación epistolar con las reconocidas poetas Gabriela Mistral (Chile) y Juana de Ibarbourou (Argentina).
A continuación dos poemas de Enriqueta Arvelo Larriva.
Toda la mañana ha hablado el viento
Toda la mañana ha hablado el viento
una lengua extraordinaria.He ido hoy en el viento.
Estremecí los árboles.
Hice pliegues en el río.
Alboroté la arena.
Entré por las más finas rendijas.
Y soné largamente en los alambres.Antes –¿recuerdas?–
pasaba pálida por la orilla del viento. Y aplaudías.
Quizás sea este mi poema favorito de nuestra poeta, perteneciente a su libro central: Voz aislada. En él el viento, elemento arquetípico –el aire- y nuclear en la poesía de Enriqueta Arvelo, se personifica: habla y, además, “una lengua”. Esta parece ser un modo de referirse al “habla poética”, pues inmediatamente la voz se fusiona con él en una dinámica propia de la imaginación, en un vuelo juguetón por todo el entorno propio, construyendo imágenes de gran poder evocativo. Para terminar con dos versos que tal vez nos descolocan, en los que la hablante dirigiéndose a un tú –¿otro?¿ella misma?– alude a un pasado donde ese arrojo no existía, pero era asentido. ¿La asunción de la poesía en contraste con cierta impavidez?
Suma de la voz aislada
En el aire ancho y aromado ha ido sola mi voz.
En vano busqué ansiosa.
Todas las voces se habían ido.Ahuecaba mis manos y lanzaba mi voz.
Y salía a recogerla. Yo misma.
Qué dolor desolado, agrupadas voces,
el de no tener la voz compañera.En el ámbito soleado y ciego,
en la zona sin voces,
sobre la grama desmandada,
he ido presente por caminos que no me oían.
Este poema también forma parte del libro Voz aislada y lo cierra, lo que no parece casual. “Suma” puede ser acrecentamiento, pero también final, entre otros posibles significados. Indudablemente, voz es una imagen fundamental en Enriqueta Arvelo, como lo muestra este poema. Es la imagen misma de la poesía, pero también del habla o escucha del mundo. Y así parece estar formulada la relación en este texto; es decir, la voz que se expresa en soledad y busca la resonancia de la voz complementaria (“compañera”), pero no la alcanza.
Los ademanes que ilustran el esfuerzo de la hablante por hacer resonar su voz son elocuentes. También es significativo, en primer lugar, el vehículo de la voz –de nuevo el aire, amablemente descrito como “ancho y aromado”; en segundo lugar, en contraste, el ambiente –presentado en la estrofa final– dibujado como “soleado y ciego”, por caminos sordos, que podemos asociar con esas sabanas solas bajo la inclemencia del sol.
Referencias:
Arvelo Larriva, Enriqueta (1976). Antología poética. Venezuela: Monte Ávila Editores.
Diccionario General de la Literatura Venezolana (2013). (Coord: Víctor Bravo). Carcas: Monte Ávila Editores Latinoamericana.
Pantin, Yolanda y Tores, Ana Teresa (2003). El hilo de la voz. Antología crítica de escritoras venezolanas del siglo XX. Caracas: Fundación Polar / Angria Editores.
https://es.wikipedia.org/wiki/Enriqueta_Arvelo_Larriva
En 2020 publiqué en esta plataforma un trabajo extenso sobre su poesía que dividí en cuatro entregas: I, II, III y IV.