Acto de fe
Por mucho tiempo fuiste verdad absoluta,
credo sagrado,
vara que abría en dos al mar con una mirada.
Nunca dudé de tus labios y lo que me decían,
ya sean a través de palabras,
o aprisionando el silencio.
Siempre cumplí con el diezmo requerido,
con la ofrenda de mi carne
como el cordero del sacrificio.
Viví según lo marcaban el ritmo
de tus palabras o de tus caricias,
sin dudar siquiera.
Morí para renacer cada tercer día,
y poder volver a adorarte
y morir de nuevo.
Pero como todas las verdades,
te corrompiste con el tiempo,
y de tanto repetirte te convertiste en mentira.
Así que hoy honro lo que fuiste anunciando mi partida.
Dejando de tu vientre los salmos, y de tu piel las epístolas,
y empiezo a escribir mi propia historia sin el carmín de tu homilía.
©bonzopoe, 2020.
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