Por la ventana
Nunca pienso en ella,
salvo cuando el azar me obliga
a través de su presencia
en alguna fotografía ajena,
o de su mención en alguna charla
sobre mi pretérito y no mi presente.
Nunca la perdoné,
y puede que nunca lo haga,
pero eso es lo de menos,
ahora solo es parte de la historia,
de un capítulo que editaría si pudiera,
pero no puedo.
Lo quiera o no siempre está conmigo,
parte de lo que soy es gracias a ella,
al tiempo conquistado,
los sueños alcanzados,
los retos enfrentados,
las penas compartidas.
Nunca la odié,
lo evité a toda costa,
por mi, no por ella,
para no envenenar al corazón,
para a la página poder dar vuelta
sin el temor de encontrarla acechando
en los rincones de alguna pena.
Sin embargo desde entonces
todo me sabe rancio,
e incluso lo más dulce me sabe a hiel seca,
y mi sonrisa antes plena
ahora a veces es solo una mueca.
En algún momento, al olvidarla,
y sacar al odio por la puerta,
la amargura se me coló por la ventana
sin que me diera cuenta.
©bonzopoe, 2021.
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