Planeador
Primero el suspiro
y el lanzarse al vacío con los dedos,
teniendo solo a un lápiz de paracaídas.
Luego el planear entre las nubes
en que invernan sueños e ilusiones,
en que se gesta un futuro nutrido de pasado.
Luego el esquivar los relámpagos del miedo,
las ventiscas inevitables de la angustia,
las corrientes ascendentes de la indecisión.
Y de repente el tiempo parece detenerse,
y las letras te sostienen en el vacío,
se abre el paracaídas y va naciendo la idea.
Es entonces cuando te vuelves uno con el aire,
cuando navegas entre corrientes de sentimientos,
y surfeas recuerdos propios y ajenos.
Es entonces cuando te vuelves otro
sin dejar de ser el mismo,
es cuando te vuelves planeador de ti mismo.
Al final, al volver a la tierra,
llevas en tus brazos envuelto un poema,
un pedazo de ti que se libera, y se pone a volar.
©bonzopoe, 2021.
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