Son un excelente platillo para cualquier hora del día o incluso para bajar la borrachera esos días en la mañana después de una buena fiesta cuando están bastante picosos
La gastronomía mexicana es tan rica y variada que nos ha hecho ser reconocidos por la UNESCO como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad y hoy quiero compartirte un pequeño platillo que es muy típico para desayunar o incluso para comer. ¡LOS CHILAQUILES!
Los chilaquiles se tratan de pequeños totopos de maíz bañados en una salsa (roja o verde) acompañados de crema, queso, cebolla y en sus versiones más “nice” pueden llevar un huevo estrellado, pollo o incluso costilla. Son un excelente platillo para cualquier hora del día o incluso para bajar la borrachera esos días en la mañana después de una buena fiesta cuando están bastante picosos
En realidad, es un platillo bastante básico pero muy delicioso cuando la salsa se sabe preparar. Así que hoy quiero compartirte mi receta personal.
¿Qué necesitas?
- Totopos (o incluso pueden ser tortillas las cuales cortaras en triángulos y luego freiras)
- Tomate rojo (en caso de que los quieras hacer rojos) o tomate verde si quieres que sean verdes. Personalmente me gusta más el rojo así que esta es una receta para preparar chilaquiles rojos.
- Chile de árbol seco.
- Cebolla
- Chile jalapeño.
- Epazote
- Sal.
- Puré de tomate (opcional)
- Agua o caldo de pollo o res.
- Huevo, costilla, pollo deshebrado o la carne que tú prefieras para acompañar.
- Queso rallado.
- Cebolla picada (opcional)
- Crema
¿Cantidades?
La verdad es que yo siempre lo hago al tanteo pues cada paladar es diferente y también depende de la cantidad que gustes preparar. Normalmente se ocupan entre 6 y 8 tomates rojos grandes para hacer una preparación de 2 porciones, pero dado que el tomate ha estado caro últimamente sustituyo con puré de tomate y añado un tomate. En caso de que no cuentes con tomate entonces puedes ocupar el puré solamente o viceversa.
Los chiles, ya dependen al gusto y tolerancia de picor. Yo ocupo 1 o 2 de cada uno (jalapeño y de árbol) pues no soy de tolerar mucho el picor.
El epazote con una ramita es más que suficiente. La idea es que de el sabor, pero no apague el sabor de los demás ingredientes. En cuanto a la cebolla, a mi me gusta condimentado por lo que ocupo un trozo medianamente grande, pero, como menciono, es a gusto de cada paladar.
Si no tienes caldo de pollo o res puedes sustituir con agua, aunque los caldos son un gran potenciador en el sabor. De este es un tanto al tanteo pues queremos que se haga una salsa un tanto aguada pero tampoco queremos que sea completamente agua y mantenga algo de espesor.
NOTA: Los totopos suelen absorber el líquido por lo que si dejas muy espesa la salsa muy posiblemente no logres que se ablanden como deberían.
Preparación.
Lo primero que haremos será asar los ingredientes de la salsa. Esto se logra colocándolos directamente en el fuego o con ayuda de una parrilla o comal (como le decimos en México). Los asaremos un poco, no demasiado.
Ten especial cuidado con los chiles de árbol pues estos suelen amargar si los asas de más. Solo quémalos un poco. A los jalapeños te recomiendo quitarles las semillas si no quieres un picor tan fuerte, en caso contrario puedes “torearlos” esto se logra colocando el chile en una superficie dura y plana y con la palma de tu mano moverlo de adelante atrás mientras lo aplastas un poco por algunos cuantos segundos. Notaras que empieza a desprender un olor un tanto más fuerte. Si haces esto, asegúrate de ocupar guantes pues se te pueden enchilar las manos.
Una vez ya hayas asado los ingredientes los pasaras a la licuadora donde añadirás también un poco de sal y el caldo o agua para después licuar.
Licuado los ingredientes asegúrate de probar que el sabor sea el idóneo, si lo sientes muy picoso puedes añadir puré de tomate natural para disminuir el picor o un par de tomates más.
En una cacerola añadirás esta preparación y el puré (en caso de que lo uses) y lo dejaras cocer hasta que empiece a hervir. No te olvides de añadir también el epazote para que la preparación comience a tomar sabor.
Una vez que comience a hervir, será momento de añadir los totopos a la salsa y apagarla. Estos son simples tortillas cortadas en triángulos y fritos por lo que si no consigues bastará con que los realices tú. En algunos casos he sabido que algunas personas ocupan los doritos para esta preparación, aunque no estoy segura de si el sabor será bueno.
Deja que los totopos se remojen lo suficiente y una vez que estén blandos sírvelos en un plato.
Añade crema, queso rayado y un poco de cebolla picada y estarán listos. Si quieres hacerlos más llenadores, puedes agregar pollo desmenuzado, huevo o costilla.
Espero te gusten tanto como a mí.