Aún recuerdo aquel día de mayo en el cual decidí inscribirme para estudiar pastelería, lo que pensaba era un curso sencillo, terminó siendo estudios profesionales. Esta semana que pasó. fue la última clase y al mirar atrás, es increíble como ha pasado el tiempo, pero más increíble es el notar todo lo que he podido crecer en la pastelería. Google fotos siempre me recuerda pasteles que llegue a preparar en el pasado y siempre me termino riendo. Prometo hacer una publicación de mis pasteles hace años y los de ahora, para que se rían junto conmigo.
Desde que vi el contenido que iba a estudiar, la clase que más anhelaba era la de hojaldre. Soy fan del hojaldre, sea que coma esta masa en dulce o salado, para mí se transforma en una experiencia increíble. Un dato curioso y sobre todo para aquellas personas que son fitness y les gusta ir a una panadería a comer pasteles de hojaldre, rellenos de queso ricota con espinaca, es que la masa de hojaldre contiene muchísima grasa. Por cada kg de harina, son aproximadamente unos 600 gramos de manteca. El hojaldre no es nada fitness, así que ten presente eso la próxima vez.
Hay muchísimas preparaciones que tengo en meten realizar con hojaldre, sobre todo cuando ya se prepararlo. En clase, por cuestiones de tiempo, se realizaron pocos dobleces, pero aun así tenía una textura agradable y un sabor que me hizo suspirar. Si, yo estoy enamorado de la pastelería y cuando se trata de masa de hojaldre, es cómo hablar de ese amor bonito que quieres contarle a todo el mundo.
En clase preparamos pasteles de jamón con queso crema. Algo cómico es que una de las compañeras encargadas de hornear los pasteles, en vez de voltear la bandeja, volteo cada uno de los pasteles. Por eso quedaron con ese extra de horneado, que a mí me encantó, ya que no soy de comer masas blancas, aunque cuando la técnica indique que está en el punto perfecto. Quiero preparar varios pasteles y congelarlos, una ventaja de la masa de hojaldre y no tener que leudar. Ni hablar de la cena de navidad, quiero dejar una masa de hojaldre congelada, para preparar unos panes de jamón, así me evito cocinar tanto ese día.
En clase también preparamos palmeritas, son un clásico de la pastelería y muy sabrosas. Las palmeritas no pueden faltar en una mesa de dulces, sobre todo si te gusta tomar café, té o alguna in fusión, ya que el sabor de la masa, con ese toque de azúcar que se carameliza, combina perfecta con una bebida caliente que nos despierta en esa hora de la tarde cuando el cuerpo requiere de una pequeña pausa.
La clase seguía subiendo el nivel y conocí una preparación que llegué a ver, más nunca probé. Se trata de un Volován, un postre que tiene forma de cesta y permite que se pueda rellenar. En clase se rellenó de una mermelada de fresas que, al momento de hornear, impregno de sabor y aroma todo el hojaldre, haciendo una combinación perfecta. Tradicionalmente, el Volován se rellena de preparaciones saladas, así que me lo imagine relleno de una ensalada de pollo o atún. ¿Qué relleno se te vendría a la mente para unas cestitas de hojaldre?
Las cañitas no podían faltar, son diferentes a los cannolis y las rellenamos de crema pastelera. Mezclar crema pastelera, chocolate y hojaldre es perfecto, cada textura se hace notar y cada sabor hacen una fiesta de esas que te dejan con ganas de más y más, hasta que no te resistes y terminas comiendo 3 cañitas, porque 2 no son suficientes, créanme.
Imposible aprender hojaldre sin preparar la famosa Milhojas. Esa especie de tarta con capas de hojaldre y crema pastelera. Adicional, le agregamos dulce de leche, que combina bien con el hojaldre y da ese toque dulzor extra necesario para que todo sea perfecto. He comido muchísimas milhojas en diferentes panaderías, pero creo que no me había comido una tan buena como la preparada en clases. Claramente entendí por qué y todos los trucos de panadería que utilizan para lograr calidad y bajar costos, pero cuando haces lo tradicional, siempre se mantienen los sabores muy fuertes.
Me siento feliz de haber llegado a mi última clase, una clase que estaba esperando con ansias. Hay muchas cosas que deseo compartir con ustedes, muchas recetas y técnicas de pastelería y no se me ha olvidado la serie de #saboresdemitierra, lastimosamente mi cuerpo ha decido que debo parar un poco, así que mejor hacerle caso para volver con mas, adicional que estoy preparando todo para mi examen final, que ya pronto les voy a contar. Tengo ansiedad por querer compartir recetas, me hace falta, pero estoy aprendiendo a ser paciente.
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Amo el hojaldre, sé que tiene mucha grasa, pero aun así es de mis masas favoritas, que de vez en cuando no hace daño. Por mi mente pasan muchísimas recetas que deseo preparar, sobre todo saldas. Si eres amante del hojaldre como yo, déjamelo saber en los comentarios y dime cuál es tu postre o comida salada favorita de hojaldre.
Todas las fotografías fueron tomadas por mí con un Realme 7 pro. Algunas fotografías utilizadas aquí, las compartí también con el grupo de clases y pueden aparecer en las redes sociales de mis compañeros y de la academia. Soy el fotógrafo no oficial de la clase. La foto grupal fue compartida por el chef instructor.