Entrenar en la montaña que queda frente a mi casa en Montalbán, Caracas se ha convertido desde hace 8 años en mi patio, fue el lugar que me vio dar los primeros pasos como runner, solo decidí perderle el miedo a la montaña y recorrerla, poco a poco le fui agarrando el gusto hasta que me conseguí un señor que fue mi primer mentor y me guió en esta disciplina. En cada entrenamiento he tenido una experiencia que me ha conectado profundamente con la naturaleza y con mi yo interior. Lo que antes era un simple cerro, ahora convertido en un complejo deportivo, Parque Itagua, y sigue siendo un espacio que me beneficia en todos los aspectos. La belleza del entorno y la tranquilidad del lugar me permiten sentirme segura y en armonía, mientras practico mi otra disciplina favorita: el trail.
El entrenamiento de hoy consistió en realizar siete series, (las escaleras les digo yo) en las que ascendía 1.5 km y descendía 500 metros, con 60 segundos de descanso. Este ejercicio no solo me desafía físicamente, sino que también fortalece mi resistencia, preparándome para las próximas competencias que tengo en la mira. Son múltiples cosas que pienso durante el entrenamiento pero lo más importante en este proceso es tener presente que la determinación y la disciplina que pongo en cada paso, me ayuda a ir avanzando a mi propio ritmo y disfrutando del proceso.
Esta montaña es mi aliada fundamental en mis entrenamientos de Trail, ya que la tengo justo en frente de mi casa, un lugar que me recuerda la importancia de mantenerme conectada con la naturaleza y de perseverar en mis metas. Este lugar me motiva a seguir creciendo, fortaleciendo cuerpo y mente, y valorando la belleza que nos rodea en este rincón especial de mi Montalbán.