Hellooooo!!
No hay nada que se compare con la sensación de volver a pisar la pista de nuevo o. Después de una semana de reposo, hoy finalmente regresé con la mente que tanto me desafía y me apasiona. No solo fue un entrenamiento más; fue la confirmación de que el cuerpo responde y de que la disciplina rinde sus frutos. Lo mejor de toda la jornada fue la ausencia total de molestias; correr con fluidez y sin dolor en los cuádriceps, es un regalo que valoro muchísimo en esta semana tan importante.
La sesión de hoy fue intensa y exigente, enfocada totalmente en la velocidad. Completamos un total de 9 series que pusieron a prueba mi potencia y resistencia:
1 serie de 400 metros: Para abrir el apetito y ajustar el ritmo. Una, ya que estamos en semana de descarga.
8 series de 200 metros: Explosivas, manteniendo la técnica y buscando consistencia.
Me sentí increíblemente fuerte en cada repetición. Además, contar con la presencia de nuestro capitán fue un gran impulso; recibir su retroalimentación positiva y saber que me vio con buena forma y ritmo me llena de confianza para lo que viene.
Pero más allá de los tiempos y los números, lo que realmente me encantó fue el reencuentro con mis súper duras Gaby y Liz. Correr con ellas, compartir los ánimos entre serie y serie y sentir esa energía femenina tan poderosa me dio un "plus" de felicidad que no tiene precio.
Correr sola tiene su mérito, pero hacerlo rodeada de amigas que comparten la misma pasión convierte el esfuerzo más gratificante. ¡Vamos por más!