Persistencia en la Montaña: Mi Chequeo en La Fragua
Enfrentar la ruta en La Fragua no fue solo un reto físico, sino una prueba mental y emocional. Mi objetivo era claro: participar en el chequeo clasificatorio para la Federación de Trail Runners, buscando un lugar para representar a mi país en Bolivia este próximo mes de abril. Aunque el camino fue exigente y el nivel de los competidores altísimo, me llevo la satisfacción de haber cumplido mi objetivo personal.
La experiencia fue profundamente gratificante. A pesar de que crucé la meta de última en mi distancia 25k (primera vez que corro esa distancia), lo hice con la frente en alto y bajo mis propios términos. El requisito era completar el recorrido de 3 vueltas de 8k (ruta demasiado exigente) en menos de 3 horas y 54 minutos; yo logré detener el cronómetro en 3 horas y 30 minutos con 54 segundos. Esos 24 minutos de margen son mi victoria silenciosa; son la prueba de que, bajo presión, mi cuerpo y mi mente respondieron con disciplina y mucha calma.
Actualmente, me encuentro a la espera de los resultados oficiales. Soy realista y entiendo que, por posiciones, las probabilidades de clasificar esta vez son muy bajas. Sin embargo, este fue mi primer chequeo con la selección, y el aprendizaje obtenido no se mide en podios, sino en experiencia acumulada. Me voy con la certeza de que pertenezco a la montaña y con la motivación de seguir entrenando. No siempre se llega primero, pero siempre se llega más fuerte y feliz cuando se corre con el corazón.