¡Feliz domingo, querida comunidad! Esta semana fue de alto impacto y hoy cerró de la mejor manera: con un fondo de 22 kilómetros sobre asfalto y bajo un sol intenso.
Dormí hasta poco después de las 7:00 a.m. para protegerme un poco del frío matutino. Preparé mi desayuno de confianza: quinoa, panqueca de avena con dátiles, manzana y, por supuesto, mi café favorito.
Hoy corrí alrededor de la laguna artificial de San Javier del Valle. Bajé trotando desde mi casa y me dispuse a completar 30 vueltas. Entrenar durante tanto tiempo en un mismo circuito puede volverse tedioso, pero es la herramienta perfecta para fortalecer la mente.
Aunque mi terreno favorito es la tierra, sé que es importante acostumbrar los músculos al impacto del asfalto, especialmente en esta etapa de mi preparación. Así que salí de mi zona de confort en un rodaje que fue 30% piernas y 70% mental. Mi rodaje de hoy fue suave pero manteniendo la constancia. Debo confesar que en los últimos kilómetros ya sentía las piernas bastante cargadas.
En cuanto a la nutrición, probé un gel que me sentó de maravilla y me dio el impulso necesario para terminar. Para la hidratación, elegí algo diferente: limonada de coco. ¡Me encantó el sabor! Fue una excelente elección para combatir el sol fuerte y evitar deshidratarme.
Ahora me espera una semana de descarga para asimilar el trabajo y mi cuerpo ya lo agradece. ¡Sigo enfocada!