¡Feliz domingo, querida comunidad! Hoy amé mi ruta de entrenamiento: acumulé 11 kilómetros con 470 metros de desnivel positivo.
Corrí hacia El Vallecito, El Pajonal y el mirador de La Guapada. Mi coach fue muy insistente en cuidar las pulsaciones, porque el chequeo de ascenso a La Romanera es el próximo domingo. El objetivo de hoy era hacer un fondo tranquilo, caminando en las subidas para recuperar bien.
El terreno estaba espectacular. Y digo espectacular porque anoche llovió y en varias partes de la ruta había barro y charcos. Me encanta entrenar así porque me ayuda a ganar más confianza en la montaña.
En el camino me encontré varias vacas. Una de ellas estaba justo en medio del primer ascenso. Les tengo mucho respeto y algo de miedo, así que esperé a que se moviera un poco antes de pasar rápido. También me persiguieron un par de perritos.
Aunque hoy hice menos desnivel que los domingos anteriores, la ruta tenía bastantes quiebres. Noté que las piernas están respondiendo favorablemente a las pendientes y me sentí muy bien. Hoy mi nutrición fue compota y bebida con electrolitos.
Al llegar al mirador, el cielo y las nubes estaban hermosas. A esto le llamo regalos de la madre Tierra. Amo vivir en la montaña y poder correr aquí.
¡Seguimos!