Hoy el Parque del Este no fue solo un lugar de entrenamiento; fue el escenario donde confirmé que estoy listo. Completar 23 kilómetros a escasos días de mi primer Maratón CAF genera una mezcla de emociones difícil de describir. Mientras recorría cada sendero bajo el cielo de Caracas, sentía cómo las piernas pesaban, pero el corazón empujaba con más fuerza.
Este entrenamiento fue crucial. No se trató solo de acumular distancia, sino de probar la resistencia, ajustar el ritmo y, sobre todo, dominar la mente cuando el cansancio empezaba a asomar. Correr en el parque me permitió conectar con la energía de la ciudad y recordar por qué decidí inscribirme en este reto monumental. Cada zancada me acerca más a esa meta en Los Caobos que tanto he visualizado.
Ya falta poco. El volumen de entrenamiento empieza a bajar para dar paso al descanso activo, pero la confianza está por las nubes. Cruzar la meta del CAF 2026 ya no es solo un sueño lejano, sino una realidad que estoy construyendo kilómetro a kilómetro. Me llevo el sudor de hoy como garantía de que el día de la carrera, nada me detendrá. ¡Caracas, allá voy!