Hoy me tocó hacer entrenamiento en z2, pero fue algo desastroso, creo que falló mucho el GPS o el reloj, no sé, pero lo cierto es que hasta caminando, llevaba la frecuencia cardíaca alta, al principio no le pare tanto, pero luego empezó a frustrarme, me da como un poco de impaciencia que las cosas no me salgan, pero bueno, respire profundo y dije, debo culminar el entrenamiento y que salga como salga, no todos los días son iguales, siempre trato de ver el lado bueno y aprendo de ver las cosas que el paisaje me regala, resulta que en el parque Los Caobos, hay varios perritos, no puedo decir callejeros, porque tienen cobijo, comida y agua en el lugar donde esta la policía, pero también se que hay muchas personas que les llevan algo de comida y les hacen cariño. Hoy presencié como llegaba un señor y llamaba a una perrita y ella salió corriendo demasiado feliz y se tumbó panza arriba para que le hiciera cariño y el señor tenía una sonrisa demasiado enorme en su rostro, ver esas cosas me conmueven, porque se que aún hay gente buena en el mundo, yo en lo particular no les hago cariño, porque ellos no son dados con todo el mundo, lo intente una vez y recibí un gruñido como respuesta y es válido que se protejan, imagino que no todos van con buenas intenciones. Así que de lo desastroso de hoy, me quedo un lindo recuerdo de dos amigos y los invito a que cuando hagan alguna actividad, se fijen en esos pequeños detalles, que hacen que los entrenamientos sean únicos, especiales y llenos de alegría.
Sigamos enfocados y haciendo lo que amamos 💚