Reflejo efímero
Extraño al futuro volátil,
la ilusión de las posibilidades infinitas,
de las consecuencias (in)evitables,
de la escritura en nuestro poder.
Acepto al presente que va y nunca vuelve,
y su brevedad de suspiro involuntario,
su paso tan indeleble como efímero,
tan olvidable como perenne.
Y amo el pasado fiel que nunca se marcha,
que marca con su dedo el camino,
y sirve de cimiento a todo lo que existe,
a todo lo que fue y todo lo que será.
Incluyéndote a ti, mi musa pasajera y eterna,
compañera anhelada y anhelante,
reflejo que me mira de vuelta todo el tiempo
y lo hará hasta que la muerte nos separe,
o nuestro futuro presente se vuelva
un pasado perfecto e inmutable.
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