Empiezo a dudar
Escribo como último recurso,
como herramienta contra el suicidio,
contra el exterminio inconsciente de mi mismo.
Ustedes no lo notan, pero ya no existo,
soy solo la sombra de mi sombra.
Ella es lo único que me queda,
lo único que se resiste a abandonarme.
Y ante mi inmovilidad crónica
ha ocupado mi lugar y ahora me arrastra,
en vez de yo a ella.
Me he vuelto un lastre de mismo,
un barco vuelto ancla,
un ancla vuelta nada,
una nada que abrazo y que me abraza
hasta confundirnos.
Por eso escribo,
para espantar al vacío
que lo llena todo,
que lo cubre todo,
que lo es todo.
Cada letra duele.
Cada palabra lastima.
Cada frase libera.
Cada línea rompe un eslabón
de la cadena que me retiene
enajenado de mí mismo,
vacío de mí mismo
perdido en mí mismo.
Escribo para sobrevivir,
para escapar,
para dejar de ser sombra
y existir de nuevo.
Escribo como último recurso
contra el intenso deseo
de resetear el cronómetro de mismo,
y volver a comenzar.
Porque yo no creo en reencarnaciones
ni en nuevos principios…
pero empiezo a dudar.
Otros textos de esta serie: