Tu domingo (aunque no quieras)
Yo no quiero ser tu amor de una noche,
quiero ser la noche de tus amores,
la oscuridad en la que te desnudas de todo
y eres tu misma aunque no quieras.
Yo no quiero herirte,
quiero ser tu herida que nunca cierra,
la que siempre tienes presente,
la que te tocas todo el tiempo aunque no quieras.
Yo no quiero que me pienses,
quiero ser tus pensamientos.
Quiero ser tan parte de ti que si no estoy
te sientas extraña aunque no quieras.
Yo no quiero quitarte el frío,
quiero ser el único calor que conozcas,
el termómetro natural de tu cuerpo,
el calor que te quema en sueños aunque no quieras.
Yo no quiero ser tus noches,
quiero ser también tus días y tus madrugadas,
tus amaneceres y atardeceres,
quiero ser tu domingo todos los días,
aunque no quieras… ni él.
Otros textos de esta serie: