Domingo de lluvia, pero igual se entrenó.
¡Hola! Feliz domingo para todos. Por aquí ando para contarles cómo estuvo mi semana de entrenamiento. Aunque no cumplí a cabalidad con lo programado, sigo enfocado: la meta es la CAF 2026, hacer los 42K y terminar en buenas condiciones.
Les cuento que el lunes descansé. Ya el martes retomé el entrenamiento con 8K; hicimos la ruta por la Francisco de Miranda y nos desviamos hacia La Floresta. Últimamente no corremos mucho por esa zona.
El miércoles y el jueves, por temas personales, no pude entrenar. El niño tenía una actividad en el colegio, donde se disfrazó del Sombrerero Loco —el de Alicia en el país de las maravillas, versión animada—. Tocó hacer compras de última hora y preparar el disfraz lo mejor posible.
El viernes, como es habitual, no entrené. De verdad no es de mis días favoritos para correr. El sábado hice 7K cerca de casa. Salí a las 6:30 a.m.; son 7K de cuestas, porque por donde vivo no hay muchas rectas. El entrenamiento es prácticamente de subidas. Hay una cuesta que es una locura… la semana que viene les dejaré una foto para que vean lo hermosa que es.
Hoy domingo cerré con 17.42K, aunque tuve problemas técnicos con Strava y solo se registraron 15.31K. No se grabó el tramo desde la plaza Los Palos Grandes hasta Los Cortijos. Quizás se pregunten cómo sé que fueron 17.42K: pues uso otra aplicación los domingos, donde también llevo un registro de los entrenamientos —Adidas Running—. Tengo mucho tiempo utilizándola; es mi respaldo.
Retomando el entrenamiento de hoy: fue a ritmo suave. Iniciamos con lluvia en la ruta y terminamos con muy buen sol. Pudimos ser parte de la Nike Run, al menos en el tramo de la Río de Janeiro, que siempre será mejor acompañado. Fue un excelente entrenamiento, y la lluvia no nos detuvo.