¡Feliz domingo, querida comunidad! Hoy le gané al confort y salí a correr mi último día de regenerativo.
Esta semana entrené de forma interdiaria, muy tranquila. Mis músculos, mi cuerpo y mi mente lo agradecieron. La lluvia y el frío no han dado tregua en El Valle. Estuve esperando todo el día para salir a correr; cuando cesó la lluvia, mi mente me decía: «Quédate en casa, hace frío y seguro volverá a llover». Sin embargo, mis piernas me pedían salir a hacer un rodaje cómodo. Así que me abrigué y me fui a correr 8 km.
Volví a uno de mis circuitos favoritos. Había neblina y frío. Poco a poco mis músculos entraron en calor mientras enfocaba mi atención en la montaña. No tienen idea lo feliz que me hace saber que comenzaré un nuevo ciclo de preparación para mis próximas carreras de trail.
Hoy el escenario era perfecto: la neblina, la paz, el silencio y el rocío cubriendo el pasto. Vivir en esta zona me recuerda lo afortunada que soy. Amo todo lo que me rodea y amo poder correr por estos senderos. La única certeza que me acompaña en este momento es que estoy lista para iniciar mi nueva temporada de montaña, siempre en gratitud.
P. D.: Felicito a mis compañeros de Hive Run, quienes hoy corrieron las distancias de 21 y 42 km en la CAF. Admiro su determinación, valentía y pasión.