¡Feliz jueves, querida comunidad! Esta semana hubo cambios de planes y ya no haré el chequeo de 4 km de ascenso hacia La Romanera. Mi coach hizo un ajuste porque solo falta una semana para la carrera de montaña más emblemática de mi ciudad.
Hoy hice el reconocimiento de ruta de la carrera Corriendo sobre El Caucho 8 km, con más de 700 metros de desnivel positivo. Anoche llovió mucho y eso en la montaña se traduce en barro y charcos.
Fui con dos compañeros del team que no la conocían. Subimos tranquilos y mi cuerpo lo agradeció porque ayer entrenamos en la pista. El ascenso es bastante exigente, pero el mejor regalo es cuando llegas al mirador La Bandera porque puedes ver una panorámica de la ciudad.
Luego nos internamos en la parte boscosa, había barro y charcos. Una vez llegamos al cross, encontramos el camino rodeado de grama y comenzamos a descender. En este punto me sentía súper cómoda y segura. Sin embargo, cuando pisamos el terreno de tierra inició la fiesta.
Al mojarse se vuelve muy resbaladizo y, pese a que llevaba mis zapatillas de trail, igual me deslizaba. Así que no me quedó otra alternativa que bajar tranquila y terminar de disfrutar la ruta. Salimos de la montaña y corrimos menos de un kilómetro de asfalto muy cerca de donde estará la línea de meta.
Al final, agradecí a la montaña por permitirnos entrar en su espacio y regalarnos una experiencia maravillosa.