Estamos en la semana más crucial de la temporada: ¡llegó el momento de la carrera! A solo días del gran objetivo, la clave no es detenerse, sino afilar la estrategia con inteligencia. Por eso, no hemos dejado de entrenar, manteniendo la disciplina al máximo. Seguimos avanzando con el trabajo de series en la pista, un estímulo vital enfocado en pulir esos ritmos de competencia, buscando esa fina línea entre mantener la constancia y mejorar la velocidad de cara al sábado.
Sin embargo, el éxito en el asfalto también se construye sabiendo dosificar la energía. Mantuvimos los ejercicios funcionales en la planificación, pero con una modificación estratégica: esta semana estuvieron enfocados exclusivamente en el tren superior. La meta es clara: evitar a toda costa la sobrecarga en las piernas para que lleguen lo más frescas, sueltas y potentes posibles al día de la carrera.
A partir de ahora, el verdadero entrenamiento se traslada fuera del asfalto. Las tareas principales de estos días previos se reducen a dos pilares fundamentales: garantizar un descanso profundo y de calidad, y ejecutar una impecable carga de carbohidratos para llenar los tanques de glucógeno. El trabajo duro ya está hecho; ahora toca cuidar cada detalle para cruzar la meta con fuerza.