Sexting
Peleamos.
Cosas salen volando,
y tras ellas nuestra fantasía.
de una vida compartida.
Después de unos días
te envío el emoji de una mirada furtiva,
y tu no contestas,
pero tampoco me lo recriminas.
Semanas después te envío una selfie
frente al motel de nuestra primera noche compartida.
Tu me envías una sugerente foto tuya
y el recibo de una tienda de lencería.
No hay nada resuelto aún...
pero todo va a estar bien.
Otros textos de esta serie:
Si llegaste hasta acá muchas gracias por leer este publicación y dedicarme un momento de tu tiempo. Hasta la próxima y recuerda que se vale dejar comentarios.