Punto y aparte
Con la punta de mi lengua
acariciando la punta
de tu sonrisa invertida,
qué es el punto más alto de mis ansias
y el más bajo de tus expectativas,
cierro los ojos y me sumerjo,
cierras los ojos y me recibes,
y ante la sorpresa de ambos,
en cierto punto,
por unos segundos,
el cielo cierra también los ojos
y nos deja entrar.
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