La elección
No, no voy a ninguna parte.
No puede irse quien nunca ha estado.
A pesar de mi presencia
nunca he sido parte de tu historia,
de tu guion escrito a tu imagen y semejanza,
de tu monólogo escenificado en pareja.
No, no voy a ninguna parte.
Me quedo conmigo,
como siempre debió haber sido.
Me elijo a mí.
Otros textos de esta serie:
Si llegaste hasta acá muchas gracias por leer este publicación y dedicarme un momento de tu tiempo. Hasta la próxima y recuerda que se vale dejar comentarios.