Efecto secundario
Leo, y las palabras se vuelven semillas,
y las frases las flores que las cobijan
y les sirven de alas cuando son llevadas
por el viento por todos mis confines.
Leo, y el texto se vuelve agua
que rebosa y camina a su antojo
por mis tierras yermas, por mis pantanos,
por mis desiertos, por las arenas movedizas
de mis miedos.
Leo, y las hojas se vuelven abono,
alimento, yesca para el fuego,
material en el que pueden echar raíces
nuevos sueños que germinan dentro.
Leo, y me multiplico de nuevo,
me vuelvo muchos reflejos del mismo espejo,
y según les da la luz proyecto algo nuevo,
algo que abre los ojos por primera vez
y mira con asombro al universo.
Leo, y nazco y muero de nuevo
en un loop perpetuo.
Leo, y dejo de ser mientras sigo siendo.
Leo y mi mano se mueve sin yo quererlo.
Leo y escribo de nuevo.
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