Mi estimado tío:
Tus insultos no me enfadan ni el juicio me asusta. No tengo miedo de que me condenen por algo que hice en venganza y justicia. Ni siquiera me importa las miradas que me dirija todo el mundo, incluyéndote.
Pero dime una cosa, "señor" de los mares: ¿No harías lo mismo por alguna de tus numerosas hijas?, ¿no ajusticiarías a aquél que las viole o que intentara abusar de ellas en tus meras narices?, ¿o acaso serías muy indiferente a esos sucesos, cuan poca cosa?
Ignoro la respuesta a estas preguntas, pues es bien sabido que tú y mi padre muy rara vez se preguntan por el bienestar de los hijos. Digo tú y mi padre, porque el viejo Hades al menos se preocupa por sus hijas y no dudo que ejecutaría peores venganzas si algún niñato mimado como Halirrotio le pusiera una mano encima a alguna de ellas.
Y de una vez advierto en esta carta, para que se la muestres a quien coño te canta el culo, que ningún imbécil tiene derecho a forzar su jodido pito en mis hijas, por muy protegido sea de cualquier dios, incluyendo a mi padre. Mis hijas y todas las mujeres con las que he estado (incluyendo a mi nueva novia, Rea Silva, a quien NO VIOLÉ) son más valiosas que todo los tesoros de los reyes, y haré todo lo que esté en mi mano para asegurarme de que no les pase nada.
Nos vemos, pues, en el juicio, y que gane el que tenga la razón.
Ares.
P.d: Te prometo que no me cagaré en la tumba de tu estúpido hijo cuando gane el juicio... No, espera. No lo cumpliré, porque ya lo hice.
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