Dudas
El que no duda no piensa,
sólo siente y es esclavo
de lo que sus sentidos le muestran.
Y puede ser un esclavo feliz
por no darse cuenta, pero lo dudo,
la ignorancia puede dar tranquilidad
pero no una vida plena.
El que no duda no piensa,
vive en el reino de la inercia
y sólo reacciona a lo que le rodea.
¿Y como llegar a las respuestas
si no somos capaces de cuestionar,
de hacer las preguntas correctas?
El que no duda no piensa,
es un ciego que anda a tientas
y se ha acostumbrado a las tinieblas.
La verdad es la hija legítima de la duda
y la hija bastarda de la fe,
que después de tropezarse aprende
a pedir indicaciones para no volver a caer.
El que no duda no piensa,
es tan solo parte de lo que puede ser,
una chispa que por más que lo intente
nunca en realidad podrá arder.
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