Agonía
Una voz me susurra al alma:
ya no estás,
ya no estás,
pero yo no le creo,
no quiero creerle.
Intento respirar
pero tu aroma no siento,
ni la humedad del aire frío,
solo siento mi propio miedo
que lo invade todo.
Otros textos de esta serie:
Si llegaste hasta acá muchas gracias por leer este publicación y dedicarme un momento de tu tiempo. Hasta la próxima y recuerda que se vale dejar comentarios.